Consejo Directivo Nacional

El Consejo Directivo Nacional es el órgano representativo, administrativo y ejecutivo de gobierno de la iglesia a nivel nacional. Está compuesto de siete miembros: presidente, vicepresidente, secretario, tesorero y tres vocales.

Sus miembros son elegidos por un período de cuatro años, pudiendo ser reelegidos. Para ser elegido se requiere la mitad más uno de los votos computados. Teniendo las siguientes atribuciones:

  • Ejercer la administración eclesiástica y asumir la dirección ministerial de la iglesia nacional, velando por la salud espiritual de los ministros y de las iglesias locales del país,
  • Velar por la enseñanza de la sana doctrina basada en la Palabra de Dios, conforme a la Confesión de Fe de la “Iglesia Alianza Cristiana y Misionera del Perú”,
  • Representar a la asociación ante toda clase de autoridades del Estado y ante terceros gozando de las facultades generales del mandato y las especiales contenidas en los artículos 74 y 75 del Código Procesal Civil en forma irrestricta por medio de sus representantes,
  • Cumplir y hacer cumplir el estatuto, su reglamento y los acuerdos de la asamblea nacional, celebrar contratos y convenios dando cuenta a la asamblea,
  • comprar o vender bienes muebles e inmuebles,
  • Administrar el patrimonio institucional,
  • Cautelar la unidad y buena marcha de la institución,
  • Aprobar el reglamento institucional,
  • Resolver en última instancia la suspensión o separación de los ministros,
  • Elaborar, ejecutar y supervisar el plan integral de desarrollo institucional estratégico y operativo,
  • Presentar a la asamblea nacional el presupuesto, la memoria, el balance y los estados financieros.
  • Sustituir a alguno de los miembros del Consejo Directivo Nacional en caso de renuncia o incumplimiento de sus funciones, dando cuenta a la asamblea nacional,
  • Otorgar poderes con las facultades y limitaciones que se requieran,
  • Establecer filiales en las regiones del país, designando sus representantes y otorgando sus facultades,
  • Designar a los directores regionales en los cargos que deben asumir,
  • Supervisar administrativa y ministerialmente a las regiones, a los directores regionales, a las iglesias locales y sustituir a los miembros del Consejo Directivo Regional por incumplimiento de sus funciones,
  • entregar al final de su gestión bajo inventario al nuevo Consejo Directivo Nacional, los documentos y el inventario del patrimonio institucional bajo su cargo.